Nacho necesita una tablet para comunicarse

Padece parálisis cerebral y necesita de la ayuda de la sociedad para conseguirlo.

Ignacio, o ‘Nacho’ como le dice su mamá, tiene tres años. Padece parálisis cerebral y hace estimulación temprana en El Solar, de Colón. Está yendo a la kinesióloga y a la fonoaudióloga.
Allí realiza cotidianamente su tratamiento, que según cuenta Luli Agüero, su madre, avanza rápidamente y por eso hoy necesitan de la solidaridad uruguayense.
En diálogo con LA CALLE, la madre de Ignacio explicó la situación del pequeño: “En este tiempo Nacho avanzó un montón, e igualmente nosotros probamos un montón de cosas con Nacho, hicimos de todo”, comenzó contando y detalló que “ahora conseguimos un tratamiento específico que lo lleva al día, que lo cumple muy bien, todo, pero van buscando alternativas para su desarrollo”.
Poco a poco, en la vida de Ignacio han ido apareciendo nuevas necesidades con el avance del tratamiento. La madre señaló que actualmente: “él no puede comunicarse bien por sus propios medios. No puede mover la boca. Entonces, lo que buscan hacer es que se logre una comunicación alternativa”.
“Él sabe un montón de cosas y el problema es que no se puede expresar”, añadió y ejemplificó: “él sabe los colores pero no los sabe decir. Sí identificarlos, reconocerlos, todo, pero no decirlo”.
En este contexto es que ahora el desafío está en la comunicación con el entorno y para ello ahora es conseguir las herramientas para lograrlo. “Él ahora tiene que hacer una terapia y necesitamos una tablet con características específicas”, dijo Luli y detalló: “Por ejemplo, la tablet que necesita tiene que tener la pantalla muy sensible, que tenga muy buena memoria, que tenga buen procesador para poder incluir todas las imágenes y demás herramientas que requieren las aplicaciones que necesita Nacho, para recibir facilmente las estimulaciones”.

Rifa para seguir el tratamiento
“Entonces hicimos esta rifa porque no contamos con el dinero para comprarle una tablet para que él se pueda comunicar para hacer la terapia”, contó Luli.
Se trata de una tablet que, con funda y protección, ronda los $10500, aproximadamente.
“Hicimos la rifa por el valor que nos sale la tablet, y tratamos de poner que los premios realmente cubran ese valor; porque si nosotros quisiéramos vender todo eso enseguida es imposible por los costos de hoy”.
“Por ejemplo- agregó- una de las cosas que vamos a sortear es el coche de él y quién nos compraría en lo inmediato un coche de 4500 pesos? Entonces quizás con una rifa con un número a 100 pesos, accedés a un premio así. Para nosotros es mejor y más rápido que poder vender todas esas cosas por separado”.
Pensando en la cantidad de premios, la uruguayense señaló que, además, “para la otra persona también es más solvente comprar un número de rifa a cien pesos y colaborar, que acceder a esos premios”.

En búsqueda de la solidaridad
No es la primera vez que recurren a las rifas para solventar los gastos necesarios, ya que afortunadamente han conseguido la colaboración cuando la han necesitado. “Ya hemos hecho rifas en otras oportunidades y nos ha ido bien, porque antes debíamos viajar a Buenos Aires para que lo atiendan allá Ignacio”, señaló la mamá de Ignacio y explicó: “Nos pasaba que antes no teníamos el certificado de discapacidad de Nacho, entonces hacíamos rifas para poder viajar a Buenos Aires, hasta que le dieron el diagnóstico a ignacio y empezamos a resolver con su tratamiento en El Solar”. “Ya tenemos larga data con las rifas”, bromeó.

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