Encontrar la niñez en la esquina del trabajo

Martes por la tarde. 16 hs. Horario de salida-. Te vas del trabajo y vas a hacer lo mismo que hace 2 años. Maipú hasta 9 de Julio, giro hacia la izquierda  hasta Rivadavia y doblás a la derecha hasta Henry.

Antes hacías otro recorrido porque alquilabas en otro departamento. Ponés primera y pensás que todo va a ser igual. Que en la  intersección con Rocamora vas a frenar porque ellos son mano, que en la 9 de Julio también porque los que manejan por esa ahí creen que van por autopista.

Siempre apurado para llegar a casa. Aunque vivas en esta ciudad que tiene alma de pueblo, andás apurado. ¿Acaso te acordás qué hiciste en el camino al trabajo ayer? ¿Te acordás qué hiciste a la vuelta? La mayoría dirá que no, que sólo se acuerda del accidente que presenció, provocó o del cual fue víctima.

No vi ni un accidente ni muchos menos. En la esquina de Maipú y Rocamora me reencontré con mi niñez. Allí estaba ella, la maquinita con gasté todas mis monedas de 25 centavos. Frené, le mandé unas fotos a un amigo y le dije- “Buscame en 15´ por casa. ¡Mirá lo que encontré!”

Cuando volví al lugar la maquinita ya no estaba. Pero sí me encontré con esta nota.