«Golpeó a un empleado y desparramó sandía: la furia de un vendedor en una oficina municipal»

La coordinadora de Inspección General de Colón relató a El Entre Ríos el episodio de agresión que finalizó con una denuncia policial. Además, explicó lo sucedido con un vendedor ambulante en la playa durante un operativo de control, hecho que se viralizó en redes sociales.

Esta semana circuló por redes sociales un video protagonizado en una de las playas de Colón por un vendedor ambulante, un agente policial, inspectores municipales y algunos turistas que defendían al primero.

El Entre Ríos se acercó a la oficina de Inspección General de la Municipal, donde nos recibió su coordinadora, Patricia Martínez. Además de comentarnos sobre este episodio, la funcionaria nos relató la agresión sufrida este jueves en la dependencia por parte de un comerciante de la zona costera, hecho que motivó la denuncia policial por parte de un empleado.

“Se está realizando un registro de vendedores ambulantes, por lo que los inspectores realizan controles en las playas. Se intenta proteger el comercio local y lo que se habilita en la zona de playas es planificación. Hay una ordenanza que prohíbe la venta de otros elementos como bijouterie o vestidos, y una ley nacional impide la venta de anteojos de sol. En esta temporada hemos encontrado muchos vendedores de afuera que no están registrados”, explicó Martínez.

“La semana pasada se interceptó a vendedores de anteojos, se les comunicó que está prohibido por ley, cuando se puede se decomisa la mercadería, porque una vez la tiraron y salieron corriendo. En otra ocasión hubo que hacerlos identificar con la Policía, porque no solo no están registrados sino tampoco identificados. La Policía siempre nos brinda su apoyo, porque a veces son agresivos”, agregó.

En relación a lo sucedido con un vendedor de pulseras que se encontraba en la playa –hecho que fue filmado y circuló por redes sociales- la funcionaria comentó que “luego que se lo interceptó se metieron los turistas. En el video se ve que uno de ellos toma de los brazos a la inspectora. En estos casos solemos pedir el acompañamiento de la Policía porque ya sabemos cómo nos va, y cuando se tornan agresivos tiene que actuar. Ahí fue que los turistas salieron a defenderlo, incluso los inspectores ya tenían las cosas para decomisar y los turistas se las quitaron. Fue muy feo, a tal punto de que el procedimiento no se pudo llevar a cabo. Después, uno de los turistas vino a preguntar por qué actuaban así y pidió disculpas. No sé por qué no preguntó antes de crear esta situación caótica”.