«Playas contaminadas desde Concordia hasta la Histórica: el no tratamiento de efluentes cloacales sería la razón»

Autoridades uruguayas de la CARU creen que los altos niveles de contaminación que afectan al río Uruguay en zonas turísticas responden a que no hay plantas de tratamiento de efluentes cloacales. Más de tres años atrás una nota de El Miércoles Digital recordó que del lado argentino ya en el 2002 el Congreso de la Nación aprobó estudiar proyectos para construir plantas de tratamiento de efluentes industriales y cloacales, pero hasta el momento nada de eso se cumplió. Tampoco se avanzó en incluir al Brasil en la CARU- por cuyo territorio se desplaza el setenta por ciento del río- para tratar de consensuar políticas ambientales en común.

El presidente de la CARU, Rogelio Texeira, adjudicó parte de esta situación a la falta de plantas de tratamiento de las localidades, publicó el sitio uruguayo Subrayado.

La CARU actualizó su digesto que incorpora algunos parámetros que no estaban en el anterior como análisis de la realidad del Río con base científica y normativa para los vertidos; con esto podrán gestionar los vertidos al Río y la calidad de los mismos.

Otra de las normativas propuestas por la CARU es controlar los compuestos de nitrógenos y fósforos, que son los que hacen aparecer las cianobacterias y esto preocupa a las autoridades.

La CARU además se encuentra analizando los productos que llegan al Río desde la forestación y el sector agrícola.

Las fuentes de contaminación del río son señaladas desde hace décadas por técnicos, pero no reciben ningún abordaje por parte de los Estados involucrados. No están previstas en las políticas públicas provinciales, nacionales ni en un plan regional: la mayoría de las ciudades de ambas márgenes siguen arrojando sus efluentes cloacales e industriales al río sin tratamiento alguno. Lo mismo sucede con los agroquímicos que las lluvias “lavan” desde los campos cercanos y terminan en las aguas del “cielo azul que viaja”, todo favorecido por los desmontes costeros.